Por que se desafinan los Pianos (Más rápido que otros)

Por: Ernie Juhn, RPT.  División Long Island – Nassau PIANO TECHNICIANS JOURNAL, marzo de 1989. En primer lugar, hay que señalar que en las salas de conciertos, los pianos se afinan antes de cada concierto, y a veces incluso durante el mismo. Es normal que un buen estudio de grabación tenga un afinador de pianos trabajando durante las sesiones de grabación. También cabe mencionar que los violinistas afinan las cuatro cuerdas de su violín más de lo que tocan. Entonces, ¿por qué a los pianistas (y algunos afinadores de pianos) les cuesta creer que los pianos, con más de doscientas cuerdas, necesiten afinación frecuente? Por lo general, los pianos buenos permanecen afinados por más de dos horas. Al igual que un auto usado como taxi necesita cambiar las cubiertas, la pastilla de freno, y precisa lubricación más seguido que el auto de un “dominguero”, es sabido que un piano que se toca varias horas al día, necesita un servicio más frecuente que uno que se toca solo una vez al año para tocar “Jingle Bells”. Examinemos qué es lo que hace que esta maravilla de la tecnología se desafine. Vamos a diagnosticar los varios problemas y ver qué se puede hacer con ellos. En mi experiencia, hay tres razones básicas por las que se desafina un piano. Claro que no me refiero a pianos con el arpa rota, instrumentos antiguos ni prototipos experimentales. La primera razón sería clavijas flojas. Sin duda, las clavijas flojas son fáciles de detectar y los afinadores experimentados ciertamente pueden determinar qué tan ajustada está una clavija. Las especificaciones para una torsión apropiada de las...

La afinación del unisono: La cima del arte del afinador (Parte 4)

El unísono y la interpretación pianística. Todos los aspectos, fases y técnicas en la afinación tienen una influencia enorme en la expresión musical durante la interpretación, pero, una vez más, es la fase “artística” del trabajo de los unísonos lo que más afecta la ejecución en los niveles más sutiles y profundos. Los pianistas solemos desconcertarnos muchas veces cuando no obtenemos siempre un toque “parejo” o balanceado en diferentes situaciones de ejecución. Si bien este problema (que todos los pianistas sufrimos comúnmente) puede relacionarse con cuestiones musculares, nerviosas o incluso sicológicas, es indudable que si un afinador no trabajó correctamente los unísonos a lo largo de todo el registro, no hay absolutamente nada que el pianista pueda hacer (al menos en el poco tiempo de que dispone antes de un concierto) para corregirlo, porque se trata ya de un problema inherente al instrumento. Es muy frecuente que un pianista relate que en “determinado piano” suele obtener un toque más (o menos) parejo; pero no es para nada frecuente que los pianistas nos detengamos a considerar que esto puede deberse también a un incorrecto trabajo en la afinación de los unísonos. Este problema puede producirse no sólo en lo tímbrico, sino también en el volumen, resonancia y también en la atenuación de las notas. Suele ser muy molesto para un pianista el hecho de encontrarse con un piano que “no le responde” al toque, y de pronto el intérprete siente que ante el mismo toque, se obtienen distintos resultados de una nota a otra. No es necesario aclarar las consecuencias negativas que esta situación tiene en la concentración, el estado...

La afinación del unisono: La cima del arte del afinador (Parte 3)

Más consecuencias del fenómeno de las cuerdas acopladas. Al producirse el fenómeno de las cuerdas acopladas, es fácil comprender que como resultado de la tendencia de una cuerda a subir y de otra cuerda a bajar para igualar sus frecuencias, se modifique la resonancia y también la atenuación posterior, o sea, el tiempo y nivel de intensidad con que el sonido comienza a descender a partir del ataque inicial del martillo. Si el afinador deja la cuerda lateral lo más “lejos” posible de la central (obviamente siempre que no se escuchen batidos), la tensión por acoplamiento será mayor, lo que extenderá el “esfuerzo” de las cuerdas por acoplarse al acercarse una a otra (también será mayor el desfase acústico de ambas cuerdas), y entonces no sólo la resonancia posterior al ataque será más intensa, sino que además la atenuación será más lenta, mejorando el sonido “cantabile”, la sensación del ligado e incluso el timbre. Claramente, el efecto contrario puede ser posible: si el afinador acerca demasiado las cuerdas laterales a la central, el “esfuerzo” físico de estas cuerdas y el desfase será menor, reduciendo la resonancia y acelerando la atenuación, con lo que el sonido desaparecerá más rápido. Sin embargo, esto puede ser deseable en las notas más agudas, ya que al no haber apagadores que frenen las cuerdas, puede darse el caso (en pianos con mucha resonancia) de que una atenuación muy lenta puede resultar molesta en pasajes musicales en esa zona, en los que los sonidos podrían mezclarse como si el pianista tuviera el pedal de resonancia pulsado. No debemos olvidar que la mayor parte de la...

La afinación del unisono: La cima del arte del afinador (Parte 2)

Fase 3: el unísono. Es en la fase de los unísonos que el arte del afinador llega a su cima y encuentra su vehículo de expresión más maravilloso y musicalmente elevado. Es indudable que la afinación de los unísonos es la etapa más difícil y compleja de la afinación, en virtud de la enorme cantidad de variables que entran en juego, la gran disparidad en el nivel del resultado final de una afinación según se resuelvan dichas variables, y la enorme influencia que esta fase tiene en la interpretación y expresión musical del pianista. Teóricamente, una vez afinadas las cuerdas centrales de cada nota, el afinador ajusta las cuerdas laterales para igualarlas a la frecuencia de la cuerda central. En la técnica correcta del manejo de la llave de afinación, el técnico baja la frecuencia de cada cuerda lateral en relación a la central, luego la sube y finalmente la desciende lentamente hasta acomodarla, lo que se manifiesta por la ausencia de batidos. Sin embargo, en realidad no es esto lo que realmente sucede, aún cuando auditivamente parezca que es así. Como se descubrió en experimentos realizados ya en la década del ’70, existe una serie de fenómenos físicos y acústicos que producen distintos comportamientos de las cuerdas durante la afinación de los unísonos, comportamientos que afectan directamente lo que sucede en esta tercera etapa final. El más interesante, y del que dependen casi todos los demás fenómenos, es el llamado efecto de “cuerdas acopladas”. En términos didácticamente simples, en todas las secciones en las que las cuerdas se encuentran cerca unas de otras o en zonas en las...

La afinación del unisono: La cima del arte del afinador (Parte 1)

Introducción: la octava del “temperamento”. El arte de la afinación de pianos es perfectamente comparable al arte de su ejecución o interpretación. Similarmente a lo que ocurre con la “técnica” pianística, en la que convergen aspectos neurofisiológicos, emocionales, espirituales, físicos y mecánicos, en el arte de la afinación también se combinan maravillosamente y en forma única lo técnico, lo mecánico y, fundamentalmente, lo artístico. En ambos casos el perfeccionamiento también es constante y continúa desarrollándose a través de los años, y en las dos áreas no existe nigún límite o estadio final en el que se pueda asegurar que se ha llegado al punto más alto. Como escribió una vez Robert Schumann, “el estudio no tiene fin”. Tan cierto en el estudio de la música y la interpretación como indudablemente en la afinación. Claramente y desde un punto de vista artesanal, la afinación de un piano consiste en tres fases, etapas o niveles, desde el más matemático o mecánico al más artístico y subjetivo, en el que el talento del afinador se expresa en el nivel más elevado. En la primera etapa, el afinador trabaja en la octava central del piano (del Fa3 al Fa4), también llamada “temperamento”. Si bien esta primera fase requiere de un largo entrenamiento y constante práctica hasta que se pueda lograr un temperamento satisfactorio (porque de él depende el resto de la afinación), hay un indudable componente mecánico o matemático, más relevante que el artístico (que por supuesto también está presente). Esto es así porque el afinador trabaja en esta octava central con el cálculo de los batidos o pulsaciones de las ondas sonoras...

¿Qué es el LA a 440 cps?

CursoGiuseppe Verdi fue partidario de un La en 432 cps. tomando a la voz humana natural como eje. En el siglo XIX se intentó una convención de 435 cps. En Europa las afinaciones hasta 1933 variaban mucho de unos países a otros: en Francia se usaba 374, en Alemania 567, también fue muy usual afinar a 404. En busca de un sonido más brillante se estandarizó la afinación del La a 440 cps. La tendencia, que no deja de generar polémica, sigue siendo ascendente y hay orquestas que afinan a 441 o 442 cps, con entusiastas y detractores. Afinamos con frecuencia pianos para artistas de tango, y si es usado con bandoneón solicitan una afinación de 442 cps. Es más, en mi viaje de investigación a Italia, pude comprobar que hay orquestas que afinan a 445 cps. Debe tenerse en cuenta que toda la música que se escucha en la radio, CDs, TV, en fin toda la música grabada, está registrada a, como mínimo, 440 cps. Si bien, a veces, se solicita un costo adicional por subir el tono de un piano a 440, está más que justificado la inversión en esta tarea. Es muy feo escuchar música afinada a un tono distinto al que tengamos en el piano. Por esto siempre busque un piano que pueda afinar como mínimo a los 440 cps antedichos y exija a su técnico de pianos que lo afine a esta altura de...